Por María Fernanda Vaca García

Los migrantes son luchadores vivientes […]

Si sobreviven a México, ya pueden soportar las peores

condiciones de vida en Estados Unidos o en

cualquier parte del planeta.

Alejandro Solalinde

 

Diversos han sido los cambios estructurales que se han llevado a cabo a nivel global con la implementación de políticas neoliberales, la apertura de fronteras ha posibilitado intercambios comerciales para exportación e importación de mercancías y capital, fortaleciendo así a los países desarrollados, sin embargo en contraparte han ocasionado valiosas pérdidas para los países subdesarrollados. Dicha apertura de fronteras pareciera no tener límites económicamente hablando, no obstante se ve limitada al momento de hablar de la migración.

La migración es una característica inherente a las personas, pues la movilidad humana se da por diversas situaciones, tanto sociales, como económicas, políticas y culturales. Ha tenido matices benéficos principalmente para los países subdesarrollados que mantienen niveles altos de marginación, pues los ingresos que perciben a través de remesas provenientes de los países altamente desarrollados sustentan su propia economía.

Sin embargo esta perspectiva no se comparte en todos los países del mundo, pues “a principios del siglo XX la migración dejó de ser uno de los principales vehículos gubernamentales para el desarrollo en la región y las políticas migratorias comenzaron a tomar un carácter más restrictivo, discriminatorio y estigmatizador”[1], tal es el caso de la migración de la región México-Centroamérica a la región de Norteamérica, mayoritariamente hacia los Estados Unidos.

México representa grandes flujos migratorios de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes. Cada uno refleja problemáticas específicas, en las que al verse involucrados aspectos políticos, sociales y económicos necesitan ser abordadas desde una óptica multisectorial, multidisciplinaria: incluyendo actores de la sociedad civil, instituciones gubernamentales, la academia, representantes de cada uno de los países implicados en dichos flujos y, por supuesto, a los mismos migrantes.

Centrándonos en la caracterización del tránsito y destino de migrantes centroamericanos, principalmente de personas originarias de países como Honduras, El Salvador y Guatemala, se puede afirmar que es una de las modalidades de la migración que en la actualidad ha adquirido una atención relevante a nivel mundial, pues es una migración ocasionada por razones económicas, de inseguridad, violencia, despojo de tierras, que por otro lado, representa altos niveles de vulnerabilidad para las personas que emprenden su viaje en estas condiciones y que para mujeres, niños, personas con discapacidad y miembros de la comunidad LGBT se duplica o triplica la mayoría de las veces.

El paso de personas provenientes de Centroamérica por México se ha hecho presente desde tiempos antiguos por la cercanía territorial, aunque desde la década de los 80 se ha dado un incremento, y se ha evidenciado en los últimos años principalmente por las declaraciones que han hecho diversos Defensores de Derechos Humanos al respecto de los abusos cometidos por grupos delictivos y autoridades a lo largo de la ruta de “La Bestia”, el tren de carga que hasta el 2014 era tomado de manera masiva por miles de migrantes para transitar por territorio mexicano sin que fueran detenidos por agentes migratorios, sin embargo a raíz de la implementación del “Plan Frontera Sur” el tren ha sido blanco de innumerables operativos de verificación migratoria, ocasionando que este medio y las rutas tradicionales no sean utilizadas más por los migrantes, de tal manera que hoy en día se están usando medios ocultos, casi de manera clandestina y con medidas ínfimas de seguridad, poniendo aún más en riesgo a las personas.

En este tránsito los migrantes son más susceptibles a ser víctimas de violación de derechos humanos por parte de autoridades de nivel federal, municipal y local; o víctimas de delito de parte de civiles, bandas locales, bandas delincuenciales trasnacionales o crimen organizado. En la comisión de delitos predominan desde los delitos simples, hasta delitos graves como el tráfico de personas, trata de personas con fines de explotación sexual, tráfico de órganos, violación sexual, privación de la libertad, secuestro, asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas. Aunado a esto la creciente limitación de reconocimiento del refugio a personas que salen de sus países por amenazas directas o inseguridad, dejando en mayor vulnerabilidad a las personas que corren riesgo al regresar a sus países.

Frente a esto se hace necesaria una atención especializada tanto en ayuda humanitaria, como en derechos humanos y en procuración de justicia. Sin embargo, la atención hacia esta población no la llevan a cabo las instituciones gubernamentales, sino al contrario se ha delegado a un sector de la población que a partir de obras de caridad se ha preocupado por fortalecer organizaciones que poco a poco se han especializado en la atención a migrantes en tránsito por México, la Sociedad Civil.

"Llegada del Tren de carga La Bestia", Ciudad Ixtepec, Oaxaca Junio/2013, autora: María Fernanda Vaca

“Llegada del Tren de carga La Bestia”, Ciudad Ixtepec, Oaxaca Junio/2013, autora: María Fernanda Vaca María Fernanda Vaca García

Personas de organizaciones no gubernamentales y académicos han evidenciado la deficiencia y el olvido por parte del gobierno en el tema que, hasta hace pocos años comenzó a cambiar con la Ley de Migración publicada en mayo de 2011, misma que suple a la Ley de Población de 1947. Cabe señalar que este cambio se logró por la presión y las exigencias de diversos defensores de Derechos Humanos.

No obstante, aún queda mucho por realizar y los avances se han estancado: la implementación del ya mencionado Plan Frontera Sur —programa que fue advertido el pasado 7 de julio de 2014 por la presidencia de la República con el discurso de protección a los derechos humanos de las personas migrantes—, en realidad representa un control migratorio más extenso, criminalización contra las personas migrantes y sus defensores, militarización de la frontera sur, esto con el fin primordial de impedir el paso de migrantes hacia los Estados Unidos, y a que todo sea consecuencia de la tan famosa “crisis humanitaria” de niños migrantes que llegaron masivamente a ese país huyendo de la violencia proliferada en sus países de origen.

Estas respuestas de los gobiernos muestran la creciente debilidad que existe en el pleno ejercicio de los derechos humanos, pues es un tema que se debe retomar fundamentalmente cuando se habla de migración, ya que la irregularidad se manifiesta como un impedimento en el reconocimiento por parte de las autoridades, la falta de información, la prevalencia de organizaciones delictivas y las manifestaciones de xenofobia y racismo ocasionan constantes violaciones a derechos humanos.

La migración seguirá siendo un gran reto para muchas de las personas que se dedican a abordar esta temática desde cualquier ámbito, ya que es luchar contra corriente frente a un modelo que, lejos de ver a los migrantes como una creciente oportunidad de mano de obra para el desarrollo de un país, los ve como delincuentes y terroristas siendo que el único objetivo que tienen es mejorar sus condiciones de vida.

Lograr que se garanticen los derechos fundamentales de las personas migrantes es todo un desafío, se sabe que es un proceso lento el que se lleva hasta el momento, sin embargo se ha conseguido alzar la voz en los atropellos que vive este tipo de población y cada vez más gente y organizaciones se están involucrando en algunas de las formaciones distribuidas en los puntos de encuentro que dan atención a los migrantes en tránsito, los cuales se han invisibilizado.

El trabajo para tratar de resarcir la exclusión no sólo tiene que ver con una sola profesión, ni con un sólo tipo de instituciones, ni con un solo tipo de población, se tienen que fortalecer redes que con un trabajo en conjunto logren acciones que impacten en la administración pública no sólo a nivel local, sino a nivel federal e incluso internacional.

[1] INCEDES y Sin Fronteras IAP (Coords), Estudio comparativo de la legislación y políticas migratorias en Centroamérica, México y República Dominicana, México, Grupo Comercia, 2011, p. 21.